[WSF-Discuss] A Necessary Reflection on the Conference on Climate Change in Bolivia, by Eduardo Gudynas

Jai Sen jai.sen at cacim.net
Thu Mar 4 11:10:21 UTC 2010


Thursday, 4 March 2010



Further to earlier postings on this list related to the upcoming  
Cochabamba Conference – perhaps all of which have been very positive  
about it -, here is a posting, by a Bolivian active in the field, that  
engages somewhat more critically with the Conference, asking some  
important questions.



The essay – a blog @ http://accionyreaccion.com/?p=216 - is in  
Spanish.  Since we don’t have the capacity at CACIM (from now on,  
cacim.net) right now to do a good translation into English, we have  
preceded it with a comment by Julia Sánchez, of GCCA, that also gives  
the gist of the article.



             JS

Una Necesaria Reflexion Acerca Del Encuentro Sobre Cambio Climatico En  
Bolivia
(‘A Necessary Reflection on the Conference on Climate Change in  
Bolivia’, in Spanish)

Eduardo Gudynas, @ http://accionyreaccion.com/?p=216; accessed 26.02.10

(In this posting, we precede the article itself with a gist of the  
essay in English – written to us at cacim.net - along with some views  
expressed by the person contributing this, Julia Sánchez, of GCCA  
(Global Campaign for Climate Action). This is followed by the original  
text in full, in Spanish :)

This blog posting raises some questions about the Bolivian conference  
that should be taken into account, I think - or that you and others  
should be aware of. The author goes out of his way not to take an open  
position for or against the Conference, but points out that different  
social groups are bound to come out for or against the Conference  
based on the different issues he raises.

He starts his blog by pointing to the relevance of having a people’s  
conference on climate change, specially in the post-Copenhagen context  
– and recognises the Bolivian’s govt’s innovative capacity.

His first point or reflection seems to be about the legitimacy of a  
govt calling for and controlling a "people's conference". I know you  
have a clear response to this point, give the origins of the current  
Bolivian govt.

However, it goes on to argue that if it is a people's conference then  
civil society groups must hold it accountable for facilitating a more  
open and transparent process where CSOs have a key role to play (in  
organizing etc.). I am afraid this might end up being a weakness. The  
announcement of having open working groups for example does not seem  
to be working well yet.

Then he says that industrialized countries alone cannot be the object  
of criticism. That big developing countries are also taking  
questionable positions on the issue and even Brazil is acting  
unilaterally without consulting its Latin American neighbours.

And then he makes the point of holding govts accountable for walking  
the talk - that they must act domestically in the same measure as they  
demand internationally. Here he points out that the Bolivian govt is  
taking questionable measures internally that end up being detrimental  
for the environment and for climate change. He sights several issues  
including the management of protected areas (which my friend has told  
me is a total disaster under this govt) and other policies (dams,  
hydrocarbons, mining, etc.).

Finally, he says that the govt has been attacking environmental groups  
in Bolivia because of their stance on some of these internal issues -  
and points to a contradiction again between their international stance  
and their domestic policies.

I think these things are going to surface, and that the Bolivian govt  
has put itself under a looking glass as a consequence of taking this  
bold step to call this conference. It will be interesting to see how  
Bolivian social movements and others align on these issues.

(Julia Sánchez, GCCA, February 27 2010)

Eduardo Gudynas’ blog :

El gobierno boliviano ha convocado a una reunión internacional sobre  
el cambio climático y los derechos de la “madre tierra”. La  
convocatoria fue lanzada por el presidente Evo Morales, y el encuentro  
será en Cochabamba en abril de 2010.

La importancia del tema obliga a analizar con detenimiento las  
implicaciones de esta convocatoria. En las líneas que siguen se  
ofrecen algunas reflexiones en ese sentido. Comencemos por alertar que  
estas líneas no representan una toma de partido a favor o en contra de  
esa reunión, sino que apunta señalar cuestiones que deberían ser  
analizadas frente a esa convocatoria. Es que ese análisis puede ser  
tanto o más importante que una presencia en Cochabamba, y en especial  
desde la perspectiva de las organizaciones ciudadanas. Pero además, es  
necesario reconocer que distintas personas y organizaciones tendrán  
distintas respuestas a las cuestiones que se plantean en el presente  
texto.

El tema de la cumbre
En primer lugar debe considerarse la relevancia del tema convocante y  
de las propuestas que ya se han adelantado. ¿La agenda y el contenido  
son importantes? Seguramente habrá un amplio consenso afirmativo; el  
cambio climático reviste una importancia mayúscula, y dado el fracaso  
político de Conpenhague, un encuentro internacional de alta  
visibilidad puede inyectar nueva energía en la diplomacia internacional.

El encuentro boliviano llama a discutir dos puntos muy importantes:  
una declaración universal de los derechos de la Madre Tierra, y un  
referéndum mundial de los pueblos sobre el cambio climático. Las dos  
ideas son poderosas y atractivas, y merecen ser discutidas en detalle.  
Por lo tanto, desde este punto de vista seguramente casi todas las  
organizaciones ciudadanas estarán interesadas en ese temario,  
coinciden en su importancia, y estos serán factores que alentarían la  
participación.

También se debe reconocer el gobierno boliviano la capacidad de  
innovar en este sentido, donde sería muy bueno que otros países  
también organizaran encuentros con sus pueblos para discutir esta  
temática.

El papel de la sociedad civil
En segundo lugar, este encuentro se presenta como una “conferencia de  
los pueblos”, y ese propósito es muy positivo (vea el sitio oficial  
aquí…). Poner en primer lugar a los “pueblos” es más que bienvenido.  
Esto además contrasta con los hechos vividos en Conpenhague donde se  
entorpeció en todo momento la presencia de ONGs y delegados ciudadanos.

Sin embargo, la forma concreta de convocatoria y organización de la  
conferencia está en las manos y es controlada por el gobierno  
boliviano. No está claro cómo se asegurará la apertura a los  
“pueblos”. No está claro cuáles son los mecanismos para asegurar la  
pluralidad e independencia de las discusiones, ya que, al menos por  
ahora, la estructura formal y los procesos concretos de decisión en la  
cumbre no han sido informados. Tampoco está claro cómo participarán  
otros gobiernos, los que también han sido convocados a esta reunión.

Este no es un tema menor para las organizaciones ciudadanas, ya que en  
más de una ocasión se llama a reuniones de este tipo, pero las  
declaraciones finales quedan en manos de los gobiernos convocantes. La  
solución a todo esto es más o menos sencilla; por ejemplo con una  
comisión organizadora mixta (compuesta por unos delegados del gobierno  
de Bolivia junto a representantes de redes ciudadanas tanto  
bolivianas, como extranjeras).

Algunos considerarán que el esquema de organización actual es el más  
adecuado, en tanto entienden que deben apoyar a gobiernos como el Evo  
Morales, o incluso que sus organizaciones ciudadanas de alguna manera  
son parte de esas estructuras políticas. Pero otras organizaciones  
ciudadanas seguramente desearán mantener su independencia frente a los  
Estados; les gustaría participar pero solo si cuentan con seguridades  
que podrán elevar sus propuestas, y que podrán influir verdaderamente  
en las resoluciones finales.

En el fondo esto es parte de la problemática de las actuales  
relaciones entre “sociedad civil” y “sociedad política”. Y esta  
cuestión es clave bajo los gobiernos progresistas o de izquierda en  
América del Sur. Estas mismas tensiones están detrás de la crisis del  
proceso del Foro Social Mundial, ya que algunos lo consideran  
demasiado alineado con algunos gobiernos de izquierda, y otros  
insisten en que esas relaciones se deben profundizar todavía más. El  
problema es que, sea por un camino o por otro, se corre el riesgo de  
dejar en un segundo plano la independencia de propuestas de la  
sociedad civil.

La presencia de la sociedad civil en Cochabamba es la que daría  
legitimación a una cumbre que es presentada como de los “pueblos”.  
Justamente por esa misma razón, distintas redes y organizaciones  
ciudadanas podrían reclamarle al gobierno boliviano mecanismos mucho  
más abiertos y transparentes en el armado y desarrollo de la  
conferencia. Por lo tanto todo el esquema organizativo que merece un  
examen atento desde la sociedad civil, y evaluar si esas condiciones  
están aseguradas o no.

Geopolítica desde el sur
Hay varias organizaciones que consideran que después del fracaso de  
Copenhague se ha demostrado la falta de compromiso de Estados Unidos y  
otras naciones industrializadas. Siguiendo esa línea, se asume que  
este encuentro de Cochabamba podría servir para incidir en un cambio  
de rumbo geopolítico a escala global.

El problema es que ese análisis es algo apresurado, ya que la postura  
de otras naciones como China, India o Sudáfrica fueron igualmente  
cuestionables. Y no olvidemos a Brasil, que no sólo actuó junto a esos  
otros países, sino que nada coordina con sus vecinos sudamericanos.
Por lo tanto si se piensa viajar a Cochabamba para hacer reclamos  
geopolíticos en esa lista se deberán incluir varias capitales del  
norte, pero también a unos cuantos latinoamericanos. Aparece entonces  
aquí una necesaria reflexión sobre cómo se presentarán los reclamos  
ciudadanos ante la inacción gubernamental, tanto en el norte rico como  
entre nuestros vecinos.

Demandas internacionales y políticas nacionales
Otro aspecto a considerar es sí los reclamos que los gobiernos lanzan  
en los foros internacionales se corresponden con sus acciones y  
políticas internas. En el caso de Bolivia, como convocante del  
encuentro, se esperaría que sus políticas internas frente al cambio  
climático fueran igualmente enérgicas a sus reclamos y denuncias en  
los foros internacionales.
Por lo tanto es necesario examinar que sucede dentro de Bolivia. Allí  
encontraremos que sus políticas ambientales actuales son débiles, y  
entre esas debilidades está su estrategia en cambio climático y  
energía. A su vez, las metas energéticas, petroleras y mineras, son  
convencionales, apostando a aumentar la explotación de hidrocarburos,  
construir nuevas represas, y hasta centrales a carbón (su plan de  
desarrollo energético al 2027 – aquí…).

En Bolivia se han lanzado varios proyectos para construir represas  
hidroeléctricas, lo que es especialmente preocupante, tanto por su  
número, como por que algunas de ellas se ubicarían en la Amazonia, e  
incluso en el entorno de áreas protegidas. En efecto, el plan de  
gobierno del MAS (Movimiento al Socialismo) propone la construcción de  
represas, como las de Cachuela Esperanza, Río Grande y el Bala,  
incluso con la finalidad de vender energía a los países vecinos  
(ver…), y termina de legitimar el complejo de hidroeléctricas en el  
Río Madeira.  Se defiende la exploración y explotación petrolera, lo  
que ya ha despertado la reacción de varios grupos locales, como las  
denuncias de indígenas Mosetén contra PetroAndina (ver…). También se  
deben sumar los proyectos de expansión minera, su deforestación  
asociada y el uso del carbón (por ejemplo en El Mutún – leer…). Los  
impactos sociales y ambientales de todo esto serían enormes, y vienen  
siendo alertado repetidamente dentro de Bolivia.

Además, en el caso de Bolivia donde las emisiones de gases con efecto  
invernadero provienen sobre todo de la agricultura y los cambios en el  
uso del suelo, y por lo tanto es necesario contar con un fuerte  
componente ambiental en sus políticas agropecuarias y forestales. Sin  
embargo esa vinculación es discutida, y se alerta sobre problemas en  
el control de los boques (por ejemplo aquí…).

El área en cambio climática del nuevo Ministerio de Medio Ambiente y  
Agua aparece como muy débil ante la fortaleza y empuje de los sectores  
extractivos (véase su descripción aquí…). Entretanto, análisis  
recientes de la propuesta gubernamental de reglamentación de los  
hidrocarburos, señalan que el status de las áreas protegidas es  
degradado y la evaluación ambiental es debilitada (por ejemplo leer …).

Este tipo de contradicciones no son un problema exclusivo de Bolivia y  
también están presentes en otros países. Por ejemplo, Lula da Silva  
ofreció un enérgico discurso en Copenhague, pero su programa nacional  
contra el cambio climático cae en contradicciones graves, como la  
construcción de nuevas represas o sus usinas a carbón, mientras  
persiste el avance de la frontera agropecuaria sobre las selvas  
tropicales. Lo mismo pasa en otros países sudamericanos.

Las organizaciones de la sociedad civil pueden enfrentar de manera  
diferentes estas tensiones y contradicciones que muestran los  
gobiernos entre sus discursos internacionales y las medidas  
nacionales. Para algunas lo más importante es cuestionar el papel de  
los países industrializados, dejando en evidencia su hipocresía, y por  
lo tanto las limitaciones de las políticas ambientales en los países  
del sur, sean de Bolivia o de otra nación, quedan en segundo plano. El  
énfasis estaría puesto en criticar al norte rico; se perdonan los  
problemas en el sur como inevitables para salir del subdesarrollo.

Para otras organizaciones ciudadanas, en cambio, es indispensable que  
los gobiernos sudamericanos (incluido el de Evo Morales) sean  
coherentes, y desarrollen acciones ambientales dentro de sus fronteras  
en el mismo tono de sus reclamos internacionales. Advierten que los  
problemas ambientales dentro de fronteras son graves, y que justamente  
un gobierno de izquierda debería ser el más comprometido con  
solucionarlos.

Otra vez la sociedad civil
El actual gobierno boliviano está priorizando la explotación de  
recursos naturales, y especialmente en el sector hidrocarburos y  
energía. Muchas organizaciones ciudadanas bolivianas han elevado voces  
de advertencia y hasta de rechazo frente a algunos de estos  
emprendimientos, tales como la exploración petrolera en el norte del  
país o los anuncios de represas en zonas amazónicas (entre las más  
recientes, más de 50 organizaciones rechazaron la flexibilización de  
las normas ambientales para las petroleras – aquí…).

El problema es que esto ha desencadenado duras respuestas desde el  
gobierno boliviano. Es importante tener presente este problema al  
analizar la convocatoria de Cochabamba. ¿Cómo se pueden los “pueblos”  
discutir sobre cambio climático global, si el gobierno convocante  
rechaza las advertencias ambientales? Algunos jerarcas gubernamentales  
han llegado a sostener que se debe reglamentar la participación y  
consulta ciudadana para que no entorpezcan los proyectos en minería e  
hidrocarburos.

Hay algunos síntomas preocupantes de intentar controlar y acallar las  
voces de alerta ciudadana. Este tampoco es un problema exclusivo de  
Bolivia, y se ha repetido en otros países de la región.

Por lo tanto, una interrogante clave es qué sucederá en la cumbre  
internacional sobre cambio climático si las organizaciones de la  
sociedad civil reclaman acciones más enérgicas contra del cambio  
climático dentro de Bolivia. Dicho de otra manera: muchos  
ambientalistas podrían exigir que se defienda la Pacha Mama también  
dentro de Bolivia.

Reconozco que en todos estos temas las respuestas desde la sociedad  
civil serán de lo más diversas. Comenzando porque muchas  
organizaciones involucradas en estas cuestiones no se definen a sí  
mismas como ambientalistas, y por lo tanto toleran, o incluso  
alientan, diversos emprendimientos de alto impacto ambiental en tanto  
los conciben imprescindibles para mantener el Estado. Otras incluso  
dirán que los problemas ambientales dentro de Bolivia son pequeños en  
comparación con el desastre ecológico de los países industrializados.  
Los que sigan estos razonamientos seguramente apoyarán la cumbre de  
Cochabamba.

Pero para otras organizaciones, es necesario contar con el espacio de  
alerta y denuncia de los problemas ambientales dentro de Bolivia. No  
son pocos los casos de quienes se preguntarán sobre el sentido de  
hablar sobre cambio climático, si sus amigos y colegas dentro de  
Bolivia son hostigados por sus posiciones ambientalistas.

Posibles pasos futuros
Como se señalaba al inicio de estas notas, aquí se reconocen esa  
diversidad de posiciones. Y a partir de esas diferencias, se señala la  
gran importancia que debe tener una discusión más profunda sobre las  
implicancias y los significados de esa conferencia. Ese análisis  
previo puede ser tanto o más relevante que el viaje a Cochabamba, al  
menos para el movimiento ambientalista.

Ese análisis también puede considerar muchas posibles vías de salida  
para las tensiones y contradicciones que se señalan arriba. Incluso  
hay varios caminos intermedios que merecen ser discutidos.

Por ejemplo, se podría incidir dentro del gobierno boliviano para  
lograr una verdadera participación de la sociedad civil y asegurar  
posiciones más diversas tanto en la preparación como desarrollo de esa  
cumbre.

Otra posibilidad es que las diferentes redes continentales sobre  
cambio climático elaboren documentos previos con indicaciones claras  
sobre los compromisos que deberían asumir los gobiernos  
latinoamericanos dentro de sus fronteras para atacar el cambio  
climático, y reclamarles coherencia entre sus medidas nacionales y sus  
discursos internacionales. Incluso se podrían elevar recomendaciones  
muy precisas sobre el necesario fortalecimiento de la política  
ambiental dentro de Bolivia, moratorias petroleras en sus áreas  
protegidas y en la Amazonia, y un cambio radical en su política sobre  
biodiversidad y bosques.

Establecidos estos y otros aspectos, sin duda que el llamado a esta  
conferencia internacional es bienvenido. Servirá para difundir muchas  
preocupaciones y propuestas sobre el cambio climático, pero también  
encierra la potencialidad de promover una reflexión interna dentro de  
las organizaciones ciudadanas sobre los caminos políticos para lidiar  
con la problemática ambiental.


______________________________
Jai Sen
jai.sen at cacim.net
CACIM, A-3 Defence Colony, New Delhi 110 024, India
www.cacim.net
Ph : +91-11-4155 1521, +91-98189 11325

DELETION OF OLD EMAIL IDs : Please note that I am no longer using my  
earlier email ids, jai.sen at vsnl.com and jai_sen2000 at yahoo.com. PLEASE  
KINDLY DELETE THESE FROM YOUR RECORDS ! Thanks.

NEW :
‘On open space : Explorations towards a vocabulary of a more open  
politics’, @ http://cacim.net/twiki/tiki-index.php?page=Publications  
(May 20 2009)

Check out both CACIM @ www.cacim.net and OpenSpaceForum @ www.openspaceforum.net

Subscribe to WSFDiscuss, an open and unmoderated forum on the World  
Social Forum and on related social and political movements and issues.  
Simply send an empty email to worldsocialforum-discuss-subscribe at openspaceforum.net

P Please consider the environment before printing this e-mail

Note : In case you are having problems opening any Word attachments I  
have sent you, you could try one of the following : (a) Put your  
cursor on the icon, do a right click, see ‘Open With’, and open with  
Word…; or (b), try saving the document onto your desktop or hard disc,  
and then opening it.  With apologies in advance if this advice seems  
to question your technological literacy…

-------------- next part --------------
An HTML attachment was scrubbed...
URL: <http://mail.openspaceforum.net/pipermail/worldsocialforum-discuss_openspaceforum.net/attachments/20100304/8f5ef1f8/attachment-0001.html>


More information about the WorldSocialForum-Discuss mailing list